María Fux, bailarina y coreógrafa argentina de 92 años, es uno de los referentes actuales en relación con la denominada danzaterapia. A través de su sistema, lleva desarrollando durante más de sesenta años, un método de trabajo creativo, que logra cambios en la gente mediante el movimiento. Lo realmente interesante de su método, es que trata de integrar a personas que tienen diferentes patologías y limitaciones, con aquéllas que aparentemente no las tienen.
Desde personas sordomudas, síndromes down, personas que sufren depresión, y otro tipo de limitaciones como miedos, rabia, angustia y dolor. Para ella no existe el “no puedo”. En sus clases, trata de estimular a sus alumnos, ayudando a que los “no” del cuerpo, se transformen en sucesivos “si”. Estos personajes negativos que molestan resistiéndose a salir, logran encontrar una salida luminosa a través de la danzaterapia, ayudando al alumno a conocerse, a través de una exploración profunda de la vida, por medio de su propia danza. La creatividad se convierte entonces, en la forma del lenguaje simbólico que expresa el alma. Las limitaciones se disminuyen, apareciendo un mundo lleno de posibilidades de crecimiento interior.
“Limitación significa una rienda para la vida en esa forma…cuando la forma se vuelve bella, ayuda a la vida a manifestar su naturaleza”1 .-Sri Ram-
María enseña a danzar la poesía que le rodea en su vida, los ritmos de la Naturaleza, los colores, los poetas clásicos y contemporáneos, el viento, las ramas de los árboles, la vocales, las notas musicales creativas, la pintura, el silencio interior…ese silencio interno que llevamos dentro y que grita por salir. “A mi silencio lo amo. Es como una puerta que puedo abrir y cerrar cuando lo siento necesario. Cuando estoy en silencio, descubro cada día quién soy y qué he hecho conmigo. Es un hermoso poder estar”.2 Utiliza el punto como unidad. Para ella, el espacio está plagado de puntos, permitiendo iniciar un camino que incluye la geometría, a través de la cual se obtiene un mejor conocimiento y experiencia del mundo que nos rodea.
Grandes maestras conmovieron sus momentos más íntimos. A los quince años llega un libro a sus manos, “La vida de Isadora Duncan”, que fue decisivo para comprender toda su búsqueda interna. “Descubrí, que además de la danza clásica que estudiaba, existían otros caminos desconocidos que se fueron poblando de Isadora. Ella simbolizó mi cauce hacia la libertad”3Años más tarde, conseguiría con mucho esfuerzo y sacrificio, una beca en New York, para poder formarse en el estudio de Martha Graham. Pero quien más le enseño fue la Vida. La vida, la gran Maestra por excelencia, la que le suscita grandes preguntas y reflexivas respuestas que dan origen a sus danzas. Esas danzas que nacen de su propio silencio,
“empece a bucear, a escarbar en el mundo del silencio puesto que por primera vez surgían en mí formas sin sonido…esas danzas en el silencio fueron puente de comunicación, que me ayudaron años más adelante a encontrarme a través del espacio con el sordo”.4
En el trabajo con personas no oyentes, su primer acercamiento consiste, en motivarles su expresión corporal,
a través de imágenes y líneas, que sugieren ritmos diferentes presencia musical o no. Otro de telas muy grandes, e imágenes en generan dan como resultado y se conectan con movimientos, más allá de la los recursos que utiliza es el color. A través de las que se proyectan colores, las respuestas que movimientos creativos. El color, la línea y la lenguaje que ofrecen un gran estímulo para rodea, todo lo que vemos penetra en nuestro visual, aporta una gran ayuda para los sordos,
forma, son en sí mismos un mover el cuerpo. Todo lo que no cuerpo y sale de él. El estímulo permitiendo que adquieran y desarrollen capacidades rítmicas, calidades de movimiento, estructuras espaciales, además de sensaciones y aptitudes que expanden su mundo interno.
Defiende la danza como una materia más, dentro de los estudios generales de educación básica del alumno, transmitiéndole valores estéticos, formativos, físicos y espirituales. Estudiándola en los colegios de enseñanza básica, reencontraríamos a un nuevo ser humano con menos miedos, y con la percepción de su cuerpo como medio expresivo en relación con la vida misma. La danza pertenece a todos, es universal, y nos ayuda a expresarnos y a comunicarnos con más naturalidad y libertad.
A María le gusta trabajar en sus clases con analogías de la Naturaleza, estimulando las áreas dormidas del cuerpo, y añadiendo palabras creativas o “palabras madre”. Las “palabras madre” son aquéllas que hablan de crecer, de dibujar en el aire, de una parte del cuerpo que nos está hablando, de transformarnos en mar, en ola, en planta…Son palabras que se transforman en algo vivo, y poseen un valor para cada uno de los alumnos, permitiendo una vivencia universal y compartida entre todos.
Ella observa la memoria que vive en el cuerpo. Es el cuerpo quien habla, quien registró lo vivido, lo pensado y lo sentido. Para ello el trabajo con la respiración es importante. Cada parte del cuerpo tiene su protagonismo y lugar, y a la vez mantiene relación con el conjunto. El alumno va aceptando su propio cuerpo, olvidando las presiones culturales que se reciben desde lo visual y lo estético:
“No danzamos para gustar, sino para ser nosotros mismos, para poder crear, expresarnos y entregar a los demás, desde el principio y para siempre”.5
En la danzaterapia, se huye del “cuerpo ideal”, éste no existe. Lo que importa es conectarse con nuestro cuerpo expresivo, generoso, el que va cambiando con el tiempo, el que nos habla sobre nuestro mundo interno, el que nos ayuda a transformarnos y a aceptarnos realmente como somos. El que nos ayuda a valorarnos en conjunto como seres únicos, sin seguir el patrón impuesto por modas externas y pasajeras. No encorsetamos al cuerpo, él sigue los movimientos naturales, expansivos y libres de la Vida. Como decía Sri Ram,
“el arte es más bello, más efectivo, cuando la forma es subordinada a la vida”.6
Actualmente María Fux vive en Buenos Aires, dando clases formativas de vez en cuando, y practicando diariamente sus ejercicios corporales. Ha dejado una profunda huella en su país, y también en otros como Italia y España, formando a grandes discípulas que siguen su método y tratan de ser fiel en el camino de la danzaterapia. Ella es un corazón generoso, que trata de ser un puente de comunicación, una mano que guía y ayuda a encontrar respuestas sobre el profundo sentido de la vida a través del movimiento, dando esperanza e ilusión para seguir adelante. Ella es una estrella que dibuja sonrisas en el espacio, una vocación al servicio de los demás.
“La felicidad de haber sembrado sin pensar en recoger nada, me ha dado la alegría de recibir tanto, tanto, que cada día agradezco esta vida para seguir danzando, y para seguir sembrando”.7
Gloria Godoy
Bailarina Danza Fusión Oriental
Notas bibliográficas:
1, 6 “El interés humano. Bellez y Arte”, Sri Ram.
2, 5, 7 “Qué es la danzaterapia. Preguntas que tienen respuesta”, María Fux. 3, 4 “Danza, experiencia de vida y educación”, María Fux.
Para saber más:
“Danza, experiencia de vida y educación”, María Fux.“Qué es la danzaterapia. Preguntas que tienen respuesta”, María Fux. http://www.mariafux.com.ar/
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