Bailar tiene múltiples beneficios para el cérebro

SEGÚN LA NEUROCIENCIA – Por Susana Lladó-Lladó Comunicación-

Desde el punto de vista neurológico, bailar implica percepción auditiva y visual, equilibrio, coordinación motriz y memoria. Necesitamos recordar secuencias de movimientos, coordinar estos movimientos en unos tiempos que nos marca el ritmo de la música, y ejecutarlos en un espacio. Si bailamos con otra persona o en grupo, a todo ello se le sumará la comunicación y la empatía con los demás. Pues bien, bailar estimula áreas como el hipocampo: un área asociada a la memoria, la capacidad espacial, la coordinación del cuerpo y las emociones. Además, al bailar, los diferentes sistemas cerebrales aprenden a interactuar juntos, a ser eficientes conjuntamente; en especial, el sistema nervioso, que es el encargado entre otras cosas, de crear los procesos necesarios para producir movimiento.

«Aunque queda mucho por seguir estudiando, las investigaciones que se han hecho al respecto han determinado que la danza, desde el punto de vista neurológico, es un proceso complejo en el que se activan circuitos neuronales motores y sensoriales, a la vez que la música estimula los centros de recompensa del cerebro», explica el Dr. Pablo Irimia, vocal de la Sociedad Española de Neurología (SEN). «Además, se ha determinado que mientras unas áreas del cerebro se encargan de la orientación corporal y nos permiten movernos en el espacio en la dirección adecuada, existen otras que hacen que podamos sincronizar nuestros movimientos con la música». En este sentido, diferentes técnicas de neuroimagen han identificado varias regiones del cerebro implicadas en este proceso: en el lóbulo frontal se produce la planificación del movimiento; la corteza premotora y el área motora suplementaria, se encargan de nuestra posición espacial y de permitirnos recordar acciones anteriores; la corteza motora primaria envía instrucciones a los músculos; mientras que el cerebelo y los ganglios basales nos mantienen en equilibrio y permiten la sincronización del movimiento.

Además:

  • Bailar ayuda a desarrollar la capacidad de concentración y atención (por lo que es muy recomendable tanto para los adultos como para los niños).
  • Cuando bailamos, producimos neurotransmisores que están relacionados con el afecto, como endorfinas y dopamina. Y también producimos oxitocina: una hormona que, entre sus muchas funciones, propicia la empatía e incrementa la confianza entre las personas.
  • Bailar es un excelente ejercicio aeróbico: aumenta la oxigenación del cerebro y fortalece nuestro sistema cardiovascular.
  • Ayuda a nuestro cerebro a formar nuevas conexiones neuronales.
  • Es muy útil para aprender a planificar y llevar a cabo diferentes tareas a la vez (multitasking).

Fuente: http://lateralidad.com/bailar-multiples-beneficios-cerebro-segun-la-neurociencia/